¿Duro golpe a la multipolaridad y mensaje a los BRICS?

En el plano geopolítico, el conflicto EE.UU-Israel contra Irán representa un duro golpe al mundo multipolar (y no un retorno pleno a la unipolaridad post-Guerra Fría). El eje revisionista Rusia-China-Irán (o "New Axis") sufre una degradación severa: Irán (proveedor clave de drones a Rusia en Ucrania y socio BRICS/SCO) pierde liderazgo, capacidad nuclear y proxies; Rusia condena retóricamente pero no interviene militarmente (exponiendo límites de su "garantía" multipolar y narrativa de "aliado confiable"); China reacciona con diplomacia (llamados a cese al fuego y condena en ONU) pero evita compromiso militar por riesgos económicos (petróleo del Golfo, sanciones secundarias y dependencia del sistema dólar).

Se observa en la imagen al ejército norteamericano combatiendo en Oriente Medio
Irán representa un duro golpe al mundo multipolar (y no un retorno pleno a la unipolaridad post-Guerra Fría). El eje revisionista Rusia-China-Irán sufre una degradación severa.

Analistas coinciden en que esto desinfla la "ilusión multipolar": EE.UU. proyecta poder militar unilateral (con Israel) sin contrapeso efectivo en Oriente Medio, reafirmando hegemonía regional y capacidad de acción decisiva pese a retórica trumpiana de "multipolaridad transaccional". No es unipolaridad total (China sigue ascendiendo económicamente, tendencias estructurales de fragmentación persisten y el conflicto genera costos globales en energía/volatilidad que podrían erosionar influencia estadounidense a largo plazo), pero sí un golpe tangible al orden multipolar aspiracional: debilita el "eje de resistencia" antioccidental, expone incapacidad de Rusia/China para defender socios y muestra que Washington aún impone hechos consumados en teatros críticos.

El mundo multipolar recibe un duro golpe geopolítico en este escenario: EE.UU. bajo Trump demuestra que su superioridad militar y voluntad de uso pueden revertir avances de rivales revisionistas en regiones estratégicas, incluso en medio de desafíos internos. El retorno pleno a unipolaridad es improbable (el mundo ya es más fragmentado), pero la proyección estadounidense actual refuerza su posición dominante a corto-medio plazo. El desenlace de la guerra (duración, costos petroleros y estabilidad postconflicto) determinará si este golpe se consolida o genera backlash mayor.

¿Podríamos afirmar que, en general, este movimiento geopolítico es un duro golpe al mundo multipolar, y particularmente un mensaje claro de Estados Unidos a los BRICS?

Sí, podemos afirmar con razonable certeza que este movimiento geopolítico —la guerra liderada por Estados Unidos contra Irán— representa un duro golpe al mundo multipolar en general, y envía un mensaje claro y directo a los BRICS en particular. Permíteme desglosar esto paso a paso, basado en el análisis de los eventos recientes y las reacciones globales.

Contexto del golpe al multipolarismo

El concepto de un "mundo multipolar" se ha promovido activamente por potencias como Rusia, China e Irán como una alternativa al dominio unipolar de Estados Unidos, donde múltiples polos de poder (económico, militar y diplomático) equilibran la influencia global. Esta visión se materializa en alianzas como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, y ampliados en 2024 para incluir a Irán, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita) y la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), que buscan contrarrestar instituciones occidentales como el FMI, el Banco Mundial o la OTAN.

La intervención de EE.UU. en Irán (Operación Epic Fury, iniciada el 28 de febrero de 2026) debilita directamente este eje revisionista:

  • Degradación de Irán como polo clave: Irán no solo es un proveedor estratégico de drones y misiles para Rusia (en Ucrania) y un socio en el "eje de resistencia" antioccidental, sino que actúa como un puente en la Ruta de la Seda china (BRI) y un defensor de narrativas multipolares. El asesinato del Líder Supremo Alí Jamenei, la destrucción de instalaciones nucleares y la neutralización de proxies como Hezbolá exponen la vulnerabilidad de estos "polos alternativos". Si Irán cae o se ve forzado a un cambio de régimen, se pierde un nodo crítico en la red multipolar, lo que "desinfla la ilusión" de un orden equilibrado y reafirma la capacidad de EE.UU. para imponer hechos consumados en regiones estratégicas.
  • Límites expuestos de Rusia y China: Rusia ha condenado verbalmente la guerra pero no ha intervenido militarmente, revelando los límites de su "garantía multipolar" y su incapacidad para proyectar poder más allá de Ucrania. China, por su parte, depende de Irán para el 15% de su petróleo importado y lo ha integrado en BRICS y SCO como contrapeso a Occidente, pero su respuesta se ha limitado a diplomacia (llamados a cese al fuego en la ONU) sin compromisos militares, priorizando evitar sanciones secundarias y disrupciones económicas. Esto demuestra que, a pesar de la retórica, estos polos no pueden defender a sus aliados de manera efectiva contra la superioridad militar estadounidense, lo que erosiona la credibilidad del multipolarismo.

2. Mensaje específico a los BRICS

Irán, incorporado a los BRICS en enero de 2024, representa un pilar en la expansión del bloque hacia el Medio Oriente y su agenda de desdolarización, comercio en monedas locales y alternativas al sistema financiero occidental. La agresión de EE.UU. se interpreta ampliamente como un ataque directo a esta estructura:

  • Ataque a la soberanía BRICS: Analistas lo describen explícitamente como "un ataque a los BRICS y al mundo multipolar", ya que debilita un miembro clave y disuade a otros de desafiar el orden liderado por Washington. Por ejemplo, al golpear instalaciones energéticas iraníes y amenazar el Estrecho de Ormuz, EE.UU. eleva los precios del petróleo (hacia $100+/barril), afectando economías dependientes como China e India, y reforzando el dólar como refugio seguro.
  • Señal de contención: Bajo Trump, esta guerra acelera la confrontación con bloques rivales, usando sanciones, fuerza militar y presión económica para prevenir la consolidación de sistemas alternativos (como pagos en yuan o rublos). Es un mensaje de que EE.UU. no tolerará desafíos a su hegemonía, especialmente en energía y rutas comerciales. Si Irán colapsa, podría fracturar los BRICS, con miembros como India o Arabia Saudita optando por neutralidad o alineación con EE.UU. para evitar ser "los próximos".

3. Caveats y perspectivas a largo plazo

Aunque es un golpe inmediato, no significa un retorno total a la unipolaridad: el mundo ya es más fragmentado, con tendencias como la desdolarización incremental persistiendo. La guerra genera costos globales (volatilidad energética, riesgos recesivos) que podrían erosionar la influencia de EE.UU. si se prolonga. Además, reacciones como las de la Unión Africana o países neutrales destacan preocupaciones por la estabilidad, pero no contrarrestan el impacto actual.

En resumen, este es un golpe estratégico al multipolarismo, que expone sus debilidades y sirve como advertencia a los BRICS de que EE.UU. usará su poder para preservar su posición dominante. El desenlace de la guerra (duración, estabilidad postconflicto) determinará si este golpe se consolida o genera un backlash mayor, pero por ahora, fortalece la narrativa de una hegemonía estadounidense renovada.

Geopolítica Digital

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