El Ocaso de la Bilateralidad Nuclear: El Mundo Post-Nuevo START
Del control de armamentos a la disuasión sin restricciones en un orden multipolar
El 5 de febrero de 2026 marcó un punto de inflexión histórico: la expiración del Tratado entre los Estados Unidos de América y la Federación de Rusia sobre Medidas para la Ulterior Reducción y Limitación de las Armas Ofensivas Estratégicas, comúnmente conocido como Nuevo START o START III. Por primera vez en más de cinco décadas, las dos potencias que poseen aproximadamente el 90% del arsenal atómico del planeta no están sujetas a un marco legal vinculante que limite sus ojivas y vectores. La reciente exhortación de la República Popular China hacia los Estados Unidos (EE. UU.) para retomar el diálogo con Rusia subraya una paradoja: mientras las potencias tradicionales se desarman legalmente, el sistema internacional transita hacia una carrera armamentista tecnológica y tripartita.
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| El reloj de la estabilidad nuclear: La expiración del Nuevo START marca el inicio de una era de incertidumbre estratégica y el ascenso de nuevos actores en el equilibrio de poder global. |
El Vacío Normativo y la Estabilidad Estratégica
El Nuevo START limitaba a Vladímir Vladímirovich Putin, presidente de Rusia, y a la administración de EE. UU. a un máximo de 1,550 ojivas nucleares desplegadas y 700 sistemas de lanzamiento (misiles balísticos intercontinentales, submarinos y bombarderos). Con su fin, desaparecen los mecanismos de inspección in situ y el intercambio de datos telemétricos, lo que aumenta el riesgo de errores de cálculo. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), la falta de transparencia es el mayor catalizador de una escalada involuntaria.
El Rol de China: ¿Mediador o Espectador Interesado?
Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, ha posicionado a Pekín como un defensor de la estabilidad bilateral entre Washington y Moscú. Sin embargo, esta postura oculta una resistencia estratégica: China se niega a unirse a tratados trilaterales argumentando que su arsenal (estimado por el Departamento de Defensa de EE. UU. en unas 500 ojivas operativas, con proyecciones de llegar a 1,000 para 2030) es significativamente menor al de las potencias del antiguo orden de la Guerra Fría.
El Factor Ignorado: La "Obsolescencia Programada" de la Diplomacia Analógica
El fin del Nuevo START no se debe solo a la fricción política por el conflicto en Ucrania, sino a la incompatibilidad técnica de los tratados antiguos con las nuevas tecnologías. Los tratados tipo START fueron diseñados para contabilizar "objetos físicos" (misiles en silos). Hoy, la integración de la Inteligencia Artificial (IA) en los sistemas de mando y control, junto con los vehículos de deslizamiento hipersónico, hace que los límites numéricos tradicionales sean irrelevantes.
El verdadero trasfondo es que ambas potencias podrían preferir la expiración del tratado para probar sistemas que antes estaban prohibidos o en zonas grises legales, como los drones submarinos nucleares (Poseidón) o los sistemas de defensa orbital, que el Nuevo START no lograba regular con precisión.
3) Análisis predictivo
Corto Plazo (restante de 2026): Se espera que Rusia y EE. UU. mantengan, como sugirió China, una "observancia voluntaria" de los límites numéricos para evitar una condena global inmediata. Sin embargo, la ausencia de inspectores llevará a una guerra de narrativas y acusaciones mutuas de violaciones secretas.
Mediano Plazo (2027-2030): Es altamente probable el inicio de una carrera cualitativa más que cuantitativa. EE. UU. acelerará la modernización de su "Tríada Nuclear" y Rusia profundizará su dependencia en armas asimétricas. China, por su parte, alcanzará la paridad de "capacidad de respuesta" sin necesidad de igualar el número total de ojivas, consolidando un equilibrio tripartito de facto.
Largo Plazo (2030 en adelante): El concepto de "Control de Armas" mutará hacia la "Gestión de Riesgos de IA". Podríamos ver un nuevo tratado global, ya no limitado a dos países, sino un código de conducta que incluya a las nueve potencias nucleares, centrado en la prohibición de la autonomía total en el lanzamiento de misiles.
4) Conclusión
La expiración del Nuevo START simboliza la muerte definitiva del orden bipolar del siglo XX. La insistencia de China en que EE. UU. y Rusia dialoguen es una táctica para ganar tiempo mientras Pekín completa su propia modernización nuclear. El mundo ha entrado en una era de "anarquía estratégica supervisada", donde la seguridad no dependerá de la firma de documentos, sino de la sofisticación de los sistemas de detección temprana y la voluntad política de no cruzar el umbral del uso de armas no convencionales en conflictos regionales.
5) Fuentes de información
SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute): Informe Anual sobre Armamento, Desarme y Seguridad Internacional 2025/2026.
Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China: Declaraciones oficiales de Lin Jian (febrero 2026).
Departamento de Estado de los Estados Unidos: Archivo histórico del Tratado New START y comunicados de la Oficina de Control de Armas.
Federation of American Scientists (FAS): Status of World Nuclear Forces 2026.
Agencia TASS: Comunicados del Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia sobre estabilidad estratégica.

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